Cáritas Diocesana de Tenerife ayuda a 472 personas a ejercer su derecho a la vivienda

Cartel "Nadie sin Hogar" 2017

Cáritas Diocesana decidió impulsar en abril del pasado año el proyecto Base 25 con el objetivo de asesorar a todas las personas sin hogar o en riesgo de estarlo de Tenerife y brindarles la oportunidad de mantener su casa, encontrar una nueva vivienda e, incluso, un empleo. La iniciativa, que contó en 2017 con 192.913 euros de financiación del Cabildo de Tenerife, atendió a 148 unidades familiares, es decir, a 472 personas, de las que 258 son adultas y 214 menores. El objetivo a medio plazo es llegar a otras zonas de Tenerife, como el sur, y dar el salto a otras islas, con apoyo de las administraciones.

Alejandra Hernández, coordinadora del proyecto, explica que la nomenclatura de Base 25 viene del artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. «Todas las personas tienen derecho a acceder a los servicios de intereses fundamentales, a la alimentación, a la vivienda y a los servicios sociales de protección. Eso dice y eso lo tenemos como base desde el inicio», afirma. Esta iniciativa se centra en atender a unidades familiares múltiples (un solo adulto, varios adultos, adultos y menores?) que estén en riesgo de perder su vivienda, que tienen una ejecución hipotecaria, ocupación ilegal o desahucio. «El perfil de los usuarios es muy heterogéneo y depende mucho de las circunstancias, pero suelen ser familias numerosas. En general, tienen edades comprendidas entre los 36 y 45, con hijos menores de edad, o de adultos jóvenes», comenta.

Entre las funciones de la iniciativa se encuentra el asesoramiento social y jurídico. Si el caso está judicializado, ayudan en la elección de abogados de oficio o facilitan acceder a ellos. También dan ayudas de alquiler en casos de impago. La intención inicial de Cáritas siempre es que los usuarios permanezcan en sus viviendas, para lo que, por ejemplo, median con los propietarios formas fraccionadas de pago. Si no es posible, la ONG ayuda a encontrar otros hogares que los propietarios estén dispuestos a alquilar con condiciones más asumibles para estas personas, que no tienen muchos recursos.

Alternativas habitacionales

Hernández insiste en que el propósito principal está orientado a que se mantengan en sus hogares. «Si no se puede, buscamos alternativas o a personas que tengan vivienda y disponibilidad para hacer contratos de alquiler no muy altos». Este es uno de los puntos fuertes del proyecto. El año pasado la asociación eclesiástica trabajó en este sentido con 88 personas, quienes recibieron el asesoramiento para evitar el lanzamiento. Así, 17 desahucios fueron paralizados, 27 familias permanecieron en su domicilios y 24 cambiaron de domicilio. «Trabajamos sobre todo con viviendas fruto del convenio entre el Gobierno de Canarias y las entidades bancarias y con otras de particulares», señala la técnica.

Base 25 asesora tanto a los inquilinos como a los propietarios. Según relata la profesional de Cáritas, también se lleva a cabo un seguimiento e intervención de todos los casos hasta que se estabilicen. En términos de empleo, el proyecto cuenta con técnicos específicos que trabajan directamente o se coordinan con los servicios zonales en esta materia. «Nos hemos encontrado con parados de largos duración que al no tener mucha formación no han tenido tiempo de adaptarse a las circunstancias del mercado laboral. También con perfiles de difícil inserción o con personas que han sufrido un drástico cambio en su nivel de vida y emocionalmente son incapaces», asevera. Con todo, la iniciativa ha conseguido que ninguno de los demandantes se quede sin hogar, a través de un sistema de respuesta en un máximo de 24 horas, además de una entrevista posterior con la familia afectada. En ella, cada una cuenta su situación y se analizan los casos para ofrecer las mejores alternativas posibles según las circunstancias de cada uno.

«No tenemos lista de espera. En una semana cada caso suele estar coordinado y el encuentro lo hacemos tres días después de la llamada de los afectados. El objetivo para 2018 es seguir con lo que estamos haciendo, extendernos más hacia el sur de la isla, ya que en esa zona la situación de ocupación es muy grande, además de ampliar la disponibilidad de casas a través de los convenios que existen con el Gobierno de Canarias y las entidades», concluye.

                                                                                                                                                                            Publicado en el periódico El Día