El Campus de Verano del Arciprestazgo de Tacoronte se despide hasta el próximo año con una fiesta familiar

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Hace unos días terminó el Campus de Verano que se celebra los meses de julio y agosto en el Arciprestazgo de Tacoronte. En esta quinta edición, la actividad acogió a 40 participantes de entre 3 y 16 años. El campus estuvo acompañado por ocho voluntarios, entre los que se encontraban tres profesores que impartían clases de refuerzo y repaso escolar. La iniciativa, que es gratuita, cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Tacoronte y la parroquia de San Juan Bautista, donde se desarrollaron las actividades. Esta edición comenzó el 9 de julio y finalizó el pasado día 16. La propuesta se desarrolló entre las 10 y las 13 horas, de lunes a jueves, y comprendió clases de repaso y de tareas escolares en los salones parroquiales de San Juan, además de actividades lúdicas y deportivas en las instalaciones municipales.

El objetivo del campus, desde sus orígenes, consiste en ofertar a la comunidad un espacio de repaso escolar y actividad física. La idea surge al comprobar que la mayor parte de los niños, durante el verano, no ocupan adecuadamente su espacio de ocio, sino que lo dedican a las pantallas (televisión, consolas, móviles, etc); por eso, se trata de proporcionarles un espacio durante las mañanas alejado de los dispositivos electrónicos, al tiempo que recuerdan lo aprendido durante el curso y se divierten realizando actividades físicas y deportivas.

De igual modo, el Campus está pensado para fomentar la solidaridad y la cooperación. Así, las tareas y actividades que se realizan se desarrollan mediante el «aprendizaje cooperativo» y el deporte, evitando siempre la competitividad y fomentando valores de colaboración grupal para conseguir el éxito. La fiesta de clausura del campus, además de castillos hinchables, juegos acuáticos y talleres de manualidades, incluyó una almuerzo de confraternización de las familias de los menores, que se prolongó hasta bien entrada la tarde.

El campus, que ha ido creciendo en los últimos años, es muy valorado por las familias del municipio, lo que permite a Cáritas trabajar con vocación de continuidad en el proyecto.